lunes, 23 de noviembre de 2009

Historia






Orígenes
El Naturalismo es un estilo artístico, sobre todo literario, basado en reproducir la realidad con una objetividad perfecta y documental en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares. La causa principal de su nacimiento se encuentra en el desarrollo de la filosofía positivista en Francia durante la primera mitad del siglo XIX, surgida al calor de la Revolución industrial y el auge de las ciencias experimentales (que otorgó a los intelectuales de la época una fe ilimitada en la ciencia y en sus resultados como eficaz respuesta a los interrogantes de la vida humana). Desarrollada principalmente por Augusto Comte (1798-1857), sostenía que son hechos positivos todo lo que puede captarse por los sentidos y someterse a comprobación. Su máximo representante, teorizador e impulsor fue el periodista Émile Zola que expuso esta teoría en el prólogo a su novela Thérèse Raquin y sobre todo en Le roman expérimental (1880). Desde Francia, el Naturalismo se extendió a toda Europa en el curso de los veinte años siguientes adaptándose a las distintas literaturas nacionales. 

El Naturalismo en Europa

En Alemania, el Naturalismo destacó sobre todo en el teatro, siendo introducido por Arno Holz y Johannes Schlaf. En Italia, el Naturalismo se denominó “Verismo”teniendo su principal autor en Giovanni Verga (1840-1922), y su obra maestra en la novela de este autor titulada Los Malavoglia (Los Malasangre). En Gran Bretaña el gran novelista y poeta del Naturalismo fue Thomas Hardy, y en el terreno dramático puede reconocerse alguna influencia de los postulados naturalistas de George Bernard Shaw. En Francia, fuera de Emile Zola, existió naturalismo en Gustave Flaubert y en otros autores de menor fuste. En Rusia difundió el movimiento el gran crítico literario Belinski y lo siguieron en algunas de sus obras autores importantes, como Gógol, Dostoievski, Goncharov y otros.

En España, desde la óptica conservadora puede también hablarse de un “Naturalismo cristiano” no rigurosamente pesimista ni determinista. En esta rama militaron autores como Pardo Bazán, Luis Coloma, José María de Pereda (cuya novela La Puchera la acerco al naturalismo), Juan Armada y Losada, José de Siles, Francisco Tusquets, Ángel Salcedo y Ruiz y Alfonso Pérez Gómez Nieva. Otro tercer grupo estaría integrado por los hombres de la revista Gente Nueva, luego ampliado en otra revista llamada Germinal, de ideología más extremista y que estaría integrado por los escritores del llamado “Naturalismo radical”.

Con la excepción de algunos ensayos serios, como La desheredada de Galdós, lo que se practica en España no es un auténtico naturalismo zolesco, sino una fórmula conciliadora que extrae algunos recursos formales de Zola sin seguir su doctrina ideológica (ateísmo, positivismo y determinismo).  

El Naturalismo en Hispanoamérica

En América, vinculado al indigenismo, el Naturalismo es representado por los puertorriqueños Matías González García y Manuel Zeno Gandía, el chileno Augusto d'Halmar y la peruana Clorinda Matto de Turner quien alcanzó un gran éxito con su novela Aves sin nido. Otra figura destacada del naturalismo peruano fue Mercedes Cabello de Carbonera cuya novela Blanca Sol fue muy controvertida. El argentino Eugenio Cambaceres tiene importancia por destacar la decadencia de las clases privilegiadas con novelas como Música Sentimental. En México, destacaron Federico Gamboa con su célebre novela Santa; Ángel del Campo, que usó el pseudónimo de "Micrós", y Vicente Riva Palacio. En Cuba destaca sobre todo Carlos Loveira, acompañado de Miguel de Carrión y Jesús Castellanos.  
A los Estados Unidos este movimiento llegó bastante tarde, aunque es posible reconocer el Naturalismo en las obras de Theodore Dreiser (Una tragedia americana), y una evolución importante en el nuevo periodismo americano de Truman Capote.



Émile Zola




Gustave Flaubert




Truman Capote










No hay comentarios:

Publicar un comentario